"Aquí viene la lluvia otra vez, cayendo desde las estrellas..." 2024 ha sido un año extraño, pero me permitió cumplir uno de los sueños que venía arrastrando desde hace tiempo... Comprar una tornamesa. En un mundo hiperconectado y donde el acceso a la información está más facilitado que nunca, la nostalgia por los gadgets del pasado está tomando una imponente relevancia. Cuando yo era un niño en 2004, no me hubiera imaginado que en el futuro optaríamos por hacer girar un enorme disco negro y brillante como los de mis abuelos para disfrutar de un poco de música, sobre todo tomando en cuenta que, para ese entonces, los cedes eran el formato predominante. En mi caso particular, la decisión de comprar una tornamesa no obedece a motivos de nostalgia, ya que no crecí con aparatos de ese tipo. Tiene más que ver con una apreciación del álbum musical como una obra en sí misma que requiere ser experimentada de principio a fin. En una pequeña esquina de mi cuarto se están comenzando a a...