Desde que el álbum musical dejó de ser un simple medio de distribución de canciones con poca relación entre sí a convertirse en un objeto cultural con personalidad y relevancia en sí mismo, mucha agua ha corrido debajo del puente. Remontémonos a los años 60´s, la década más innovadora y arriesgada para la música popular y podremos ver que, mientras durante los primeros sesentas el concepto de álbum era poco más que una recopilación de canciones exitosas (a veces solo una o dos) complementada con material de relleno, para el final de la década los álbumes se habían convertido en expresiones artísticas que podían servir como verdaderos manifiestos.
A pesar de que muchos artistas contribuyeron a esto, no hay duda de que la banda por excelencia que lo ejemplifica es The Beatles, esa que comenzó como un grupo de buenos muchachos que cantaban canciones pegadizas y energéticas de amor para posteriormente comenzar a experimentar con nuevas técnicas de grabación (y sustancias) que contribuyeron con una explosión de su creatividad, desembocando en el año 1967 con la publicación del legendario disco "Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band".
El Sargento Pimienta significó un punto de inflexión en la historia de la música, ya que no solo era la instrumentación, las melodías, las letras... Era todo su concepto lo que resultaba sumamente revolucionario. Los Beatles nos proponían una historia que se narraba mediante la conexión de todas las piezas del álbum y aunque esta narración fuera algo escueta, no hay como negar que constituyó el germen de lo que se conoce como "álbum conceptual" y que durante la siguiente década alcanzaría su máximo potencial de la mano de bandas como Pink Floyd. El concepto en este caso era simple, los Beatles crearon alter egos y se hicieron pasar por una banda ficticia que ofrecía un concierto, eso era todo, pero era una idea muy novedosa para su época y fue también muy influyente para las bandas contemporáneas.
En 1969, The Who lanza al Mercado "Tommy", un ambicioso disco doble que empujó los límites de lo que se consideraba un proyecto de música rock, ya que en este caso, la historia que se presentaba era compleja, con personajes bien definidos y muchas situaciones en las cuales profundizar. Tommy Walker, el niño que a raíz de un trauma psicológico desarrolla ceguera y sordera, que es abusado mientras crece, que siendo adulto descubre tener una habilidad extraordinaria para jugar al Pinball y que termina por crear un culto de seguidores a su alrededor significó la revolución definitiva en lo concerniente a la manera en que la gente percibía los discos de vinilo.
Y todo esto nos lleva a iniciar los 70´s... 10 años en que el desarrollo de la música sería impresionante gracias a las bases sentadas por los 60´s, sin embargo, algo había cambiado en el mundo. El movimiento Hippie y sus consignas de amor y paz se sentían rancias por culpa de la desilusión que muchos jóvenes estaban sintiendo a raíz de sombrías noticias del mundo tales como los asesinatos de la Familia Manson o la continuación de la Guerra de Vietnam. De pronto, había menos interés por los temas optimistas como el amor y la paz, lo que provocó que el rock comenzara a volverse cada vez más siniestro. En este contexto es que aparece un personaje interesantísimo; Alice Cooper.
El señor Cooper es eso, un hombre, aunque aquí vale hacer la aclaración de que, durante los primeros años, Alice Cooper fue el nombre de la banda en la cual cantaba, fue hasta tiempo después que decidiese cambiar legalmente su nombre personal. En realidad, Alice Cooper es Vincent Damon Furnier, hijo de un predicador evangélico en Detroit.
Vincent y sus compañeros se dieron cuenta de que iban a necesitar llamar la atención de la gente de alguna manera, por lo que además del aspecto estrafalario que incluía maquillaje y ropa llamativa, empezaron a comportarse de forma extraña en sus espectáculos, a jugar con imaginería macabra. Un día en uno de estos espectáculos, el grupo fue descubierto por nada menos que Frank Zappa, quien era un conocido opositor de los hippies y vio en uno de los recitales de la banda su talento para espantar a este tipo de gente. Decidió firmarlos y darles la oportunidad de grabar.
Oficialmente, el primer álbum de Alice Cooper data de 1969 y se trató de un trabajo con tintes psicodélicos (lo que estaba de moda por aquellos días), pero no demasiado inspirado, su título fue "Pretties for You" y pasó sin pena ni gloria. Luego de la grabación de un segundo elepé olvidable (Easy Action de 1970), el grupo por fin consiguió encontrar su sonido con la creación de "Love it to Death" en 1971 gracias a la ayuda del productor Bob Ezrin quien también colaboró en los proyectos subsecuentes. La era clásica de Alice Cooper había comenzado.
¿Qué es lo que hacía especiales a los álbumes setenteros de Alice Cooper producidos por el señor Ezrin? Primero, la manera en la que desafiaban lo políticamente correcto y el statu quo de la sociedad de ese entonces. La banda se sentía como un peligro para los jóvenes, aunque hoy en día cueste trabajo encontrar algo particularmente amenazante de su música, eran otros tiempos. Segundo, la estructura de estos discos les permitía entrar en la categoría de obras conceptuales, cosa que hacía sus escuchas integrales mucho más interesantes.
The Beatles fue una importante influencia para la banda (prácticamente para casi todas las bandas), por lo que los ecos del Sargento Pimienta resonaban en los trabajos discográficos de Alicia, no obstante, los temas líricos iban mucho más allá. En "Killer" (1971), las letras hablaban de muerte y forajidos, de muertes provocadas a infantes por la negligencia de sus padres y como cereza del pastel, el disco terminaba con la muerte de un asesino que incluso era juzgado y ejecutado (con sus efectos de sonido y todo). En School´s Out (1972), se hablaba de la vida escolar, tanto con desprecio como con disfrute y nostalgia, mientras que en Billion Dollar Babies (1973) se hablaba de la fama y de toda la corrupción y porquería que podía traer consigo.
Para 1973, la Alice Cooper Band había alcanzado su máximo potencial y estaba en el punto más alto de popularidad. Billion Dollar Babies fue un éxito absoluto que llegó al número 1 de ventas tanto en Estados Unidos como en Inglaterra, sin embargo, la banda se desintegraría poco después. A pesar de ello, Don Vincent Furnier había quedado encantado de saborear las mieles del éxito y tomo la decisión de continuar su carrera como solista adoptando oficialmente el nombre de Alice Cooper como propio. Alice continuó trabajando con Bob Ezrin y en 1975 ofreció su debut "Welcome to my Nightmare", en el cual nos contaba la historia de un niño que era atormentado por terribles pesadillas, en este disco, además, comenzó a ampliar el abanico de estilos con los cuales crear canciones, limitándose cada vez menos al Hard Rock de sus inicios.
A pesar de que todo parecía ir demasiado bien, Alice se dejó envolver demasiado por la fama y comenzó a desarrollar un preocupante hábito de bebida que con el tiempo desembocó en una terrible adicción. Casi todas las grandes estrellas de rock han sido alcohólicas o drogadictas en algún momento, por lo que lo de Alice parecía completamente normal. Durante los siguientes años, se publicaron grandes discos conceptuales como "From the Inside" (1978) que era más personal y en el cual Alice empezaba a narrar ya no horrores ajenos a su persona (como quizás lo hacía unos años atrás al hablar de asesinatos, necrofilia o de volar escuelas) sino otros muy arraigados a su identidad por medio esta vez de vulnerables baladas.
El internamiento en un centro de rehabilitación que dio forma a From the Inside no surtió el efecto esperado y con el tiempo, Alice recayó en los vicios y comenzó una espiral descendente de autodestrucción a principios de los años 80´s, la cual vino acompañada de discos cada vez más extraños y menos populares entre el público. Sencillamente, la mente del tipo parecía ser un desastre, por lo que su compañía discográfica le exigió la creación de un último álbum que aún les debía por obligación contractual para finalmente poder deshacerse de él...
El resultado del último esfuerzo para Warner fue DaDa, un disco enfermo. Se contó de nuevo con la colaboración de Bob Ezrin en la producción y su trabajo consistió en dirigir y dar forma a las ideas de un Alice Cooper demacrado y que había tocado fondo en su vida profesional y personal (además del fracaso de su nueva música, estaba a punto de divorciarse de su esposa Sheryl). No existen muchos registros de esta época, pero se ha dado a entender que había presencia en el estudio de otro tipo de drogas como el crack.
La receta para DaDa auguraba un completo fracaso y de hecho lo fue, es uno de sus discos menos vendidos y más desconocidos en general. Ampliamente ignorado hasta por el mismo artista, puesto que ninguna de las canciones que lo conforman ha sido tocada en vivo nunca (y esto tomando en cuenta que Cooper hoy a sus 76 años sigue dando conciertos), como si no quisiera revivir esa oscurísima época. A pesar de todo este rechazo que parece generar el producto final, su legado es sumamente interesante. Las pocas personas (fans de Alice Cooper incluidos) que lo han escuchado coinciden en que es bueno, pero algo denso e inquietante. Si lo pensamos detenidamente, la propuesta artística de Alice fue en un principio la de perturbar a su público, pero en esta ocasión lo estaba haciendo de manera genuina, ya no quizás como algo premeditado, lo que provoca que el sentimiento de escuchar este elepé sea de incomodidad, confusión o hasta miedo.
Hablando en términos musicales estrictamente, DaDa es un disco de rock, pero con aderezos electrónicos. La producción es muy ochentera, pudiéndose decir incluso que se encuentra a estas alturas un poco anticuada por el uso de baterías programadas y otros efectos que ya no suenan demasiado bien, aunque en cierta manera, esto le dota de cierto aire misterioso, como si se tratara de un producto anclado en su tiempo y perdido para el resto de la historia.
Un detalle interesante para traer a colación es que el movimiento cultural/artístico "dadaísmo" fue una inspiración directa en la concepción de esta obra (basta con analizar la propia portada, una reproducción de la pintura "Mercado de Esclavos" de Salvador Dalí). El dadaísmo consistía a grandes rasgos en la negación del arte, la crítica a la lógica, la destrucción, el caos como inicio y final de todo. Sabiendo este dato, da la impresión de que tal vez si había una idea detrás de todo el proyecto y de que no es tan aleatorio como podría asimilarse en una primera impresión.
DaDa cuenta con nueve pistas y sigue una línea narrativa difusa, lo cual sirve como testimonio de la deteriorada salud mental del vocalista al momento de concebir la idea para este proyecto. Es evidente que estamos ante un álbum conceptual por la naturaleza cíclica de la obra, empezando en la pista homónima con sonidos de ambiente y una voz infantil repitiendo "Dada", cosa que se reproduce nuevamente al final del álbum para darlo por terminado, pero ¿quién es Dada exactamente?
Existe un gran misterio rodeando esta primera pieza. La música es dramática, pero minimalista. Lo que realmente llama la atención es la conversación que se escucha entre dos personas (que parecen ser Cooper y Ezrin), ya que no hay letra como tal. El intercambio es espeluznante, aunque nunca nadie ha confirmado si es o no verdadero, pero se siente como escuchar a un paciente hablando con su psicólogo sobre sus problemas, mencionando que tiene una hija y luego siendo replicado por el profesional de salud mental afirmando que es falso, que no existe tal hija, pero si un hijo, notándose cierta angustia en las voces de ambos. En la siguiente canción "Enough´s Enough" se describe una dinámica, casualmente entre un padre y su hijo en donde el primero lo envía a prostituirse para traer dinero a la casa gracias a que la madre ya falleció... Aquí se introduce al personaje de Sonny, quien volverá a aparecer eventualmente.
En "Former Lee Warmer" encontramos un relato sobre una persona que vive aislada del resto, oculta del mundo tal y como lo estaría por ejemplo Gregorio Samsa del libro "La Metamorfosis" de Franz Kafka, aunque no se describe con demasiados detalles su condición particular. Se da a entender que se trata de un familiar del personaje principal Sonny y se sugiere que es su hermano, aunque también hay teorías que apuntan a que es su tío (una pista relacionada se puede encontrar en la canción anterior en donde se pregunta: "Papá, ¿por qué escondes a tu hermano?") y la canción sería cantada desde la perspectiva del padre (una familia completamente disfuncional donde las haya). La secuencia de canciones que siguen a partir de aquí, trata temas variados, experiencias bizarras del protagonista.
En "No Man´s Land" obtiene un trabajo temporal como Santa Claus en un centro comercial solo para conocer a una chica de 23 años y huir con ella, en "Dyslexia" habla pues, sobre esa condición y en "I Love America" describe sarcásticamente todas las razones por las cuales adora a su nación. Estas piezas pueden considerarse la contraparte irónica y cómica de las composiciones más perturbadoras, y es que una de las características definitorias de Alice Cooper es su negro sentido del humor, por lo que resulta genial ver que no lo perdió ni siquiera cuando había tocado fondo como ser humano en muchas otras áreas. Es posible que Sonny padezca de esquizofrenia y que haya creado personalidades diversas durante este fragmento del álbum.
"Scarlet and Sheba" describe la interacción con dos mujeres mediante lo que aparentemente es la visualización de un show erótico y con algunas implicaciones algo más oscuras... Se hace referencia al deseo para con el cuerpo de estas chicas, pero mostrando predilección por estar específicamente con Sheba en tanto Scarlet toma "lo que queda" del narrador y "dirige el juego". El penúltimo track del álbum es "Fresh Blood", una crónica sobre el disfrute de merodear durante la noche por la ciudad, caminando bajo la lluvia y buscando un "festín sanguinario" en las personas que pueden ser vistas a esas elevadas horas... Showgirls, hombres de negocios, chicas de la noche, viejos, una florista, etc. Podría tratarse de un vampiro o un asesino en serie, quien sabe.
Siendo que el mismo Cooper ha declarado en entrevistas que sus problemas con el alcohol durante esa época le impiden recordar con detalle el proceso de grabación o lo que pasaba por su mente en ese momento, es difícil a ciencia cierta esclarecer la temática de estas canciones. En gran medida, únicamente podemos interpretar las letras y utilizar la imaginación para darles forma. Alice declaró en 1996 que aparte de no recordar la creación del álbum, tampoco sabía de qué se trataba la historia que ofrece, por lo que el contenido de este proyecto y su significado se encuentra aún hoy nadando en tinieblas. Por si fuera poco, también lo definió como el disco más terrorífico que hubiera hecho jamás.
Y hablando de nadar, llegamos a la última pista del álbum e indudablemente, la obra maestra del mismo, "Pass the Gun Around". Aquí se retoma al personaje de Sonny, describiendo como se despierta una mañana sintiéndose mal y sin saber muy bien que sucedió la noche anterior (hay alusiones a una televisión encendida, globos de cumpleaños, dinero desaparecido, un extraño en la habitación...). La canción comienza con efectos de sonido de un trago sirviéndose y el narrador diciendo que necesita rápidamente vodka para volverse a sentir bien, resultando completamente evidente que la temática aquí es el alcoholismo.
Sin embargo, hay otro elemento que dota de oscuridad adicional a la canción y es como en el coro se pide "pasar un arma alrededor" y darle a cada persona un disparo (shot). De esta última frase podrían extraerse dos interpretaciones: O el protagonista está jugando a la ruleta rusa consigo mismo (personas imaginarias en la habitación) o el "shot" se refiere en realidad a un shot de licor y no un disparo de arma de fuego (en los efectos de sonido al iniciar, es posible percibir también si se pone atención, la carga de un revolver). Para rematar, el narrador pide explícitamente que le boten en el río local y le permitan irse flotando, lo que demuestra un total desprecio por su propia vida, la que ya no importa de todos modos.
En cualquier caso, existe aquí una referencia muy marcada con respecto al tema del suicidio. La forma en que Alice canta esta canción hace pensar que está sintiendo cada palabra y que no es una simple actuación. Eso es lo que dota a este track final de una honestidad que se siente muy real y que acompañada con la melodía y el INCREÍBLE solo de guitarra eléctrica (aderezado con efecto wah-wah que simula agua) por Dick Wagner, da como resultado una de las canciones más infravaloradas ya no digamos de Alice Cooper, sino del rock clásico en general. Cuando la canción termina nada más escuchamos un disparo... Y la voz infantil diciendo "DaDa" por última vez. Puede que Dada sea el mismo intérprete o solo una metáfora, una complicada.
Luego de haberse publicado este trabajo, las cosas cambiaron radicalmente. Warner Bros dio por terminado su contrato con Alice Cooper y este por su parte, decidió limpiarse de una vez por todas... El señor Furnier comprendió que tenía que renunciar al veneno, a las drogas y la bebida, pero no necesariamente tenía que renunciar a ser una celebridad. El truco resultó ser separar a la persona del personaje. Alice Cooper será quien se sube al escenario a esparcir sangre y Vincent Furnier será... Quien jugará al golf e irá a la iglesia los domingos.
Vincent Cooper logró sobrevivir porque entendió como convivir con dos personalidades al mismo tiempo. A partir de 1986, Alice Cooper seguirá publicando álbumes y promocionándolos con intensas giras. Por su parte, Vincent Furnier no tendrá reparo en admitir que es un cristiano renacido y que Alicia puede seguir viviendo tranquilamente como su alter ego. Hasta 1983, la mezcla indistinta de ambas entidades fue lo que por poco provocó un colapso espiritual dentro de un único cuerpo.
Pero lo raro es tener capturado ese momento de la vida de alguien en un pedazo de plástico, poderlo reproducir las veces que uno quiera y que su creador no lo entienda del todo... DaDa representa el momento en que Alice Cooper lo era en su totalidad y fue llevado al extremo, cuando nadie estaba prestando atención. Aún hoy en día, es algo que nadie quiere recordar, pero sé que cada vez que ponga ese vinilo a girar en la tornamesa, obtendré la confesión de un sujeto con potencial en su más absoluta ruina. Así fue como el álbum conceptual nacido casi dos décadas atrás dejó de ser un instrumento para impresionar al público y fue asumido por alguien que necesitaba desahogar realmente lo que era y limpiar toda la suciedad subsecuente.
DaDa está infravalorado... No existe para la cultura general, pero hay que darle una oportunidad.


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