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Green Day: Sus discos ordenados de peor a mejor


2024 es un año importante para Green Day y sus seguidores, ya que se celebran dos aniversarios de gran relevancia; 30 años del disco "Dookie" y 20 de "American Idiot". Estas no son simples entradas más en una discografía que ya suma 14 elepés, sino que se trata de dos puntos de inflexión tanto en la historia de la banda como en el canon del rock en general. Publicar un trabajo que defina a una generación completa no es tarea sencilla, pero es el sueño de muchas agrupaciones. Lo curioso, sin embargo, es que conseguir tal logro suele obedecer más a la suerte y a la manera en que el público perciba el producto que se le está ofreciendo. Cuando iniciaron los 90´s, Kurt Cobain logró involuntariamente capturar el zeitgeist del mundo occidental con "Nevermind" por lo que, muchos lo apodaron "la voz de la Generación X". Apatía, desinterés, furia... Nirvana era una banda auténtica, decía lo que pensaba y lo que sentía, simplemente resultó que los pensamientos que estaban expresando resonaron con lo que los jóvenes de la época atravesaban en sus vidas personales.

En 1994, hace tres décadas ya, Nirvana se extinguió debido a la muerte de Cobain. De repente, todos quienes se habían sentido identificados con las letras del malogrado artista se encontraban desamparados. Por supuesto que existieron otras bandas de Grunge, pero la capacidad de Nirvana para traducir lo que el mundo significaba en ese momento fue única. No obstante, en el mismo 1994 se publicó un disco que vendría a adoptar a gran parte de aquellos fanáticos abandonados y de paso, atraer nuevos, "Dookie". 10 años después, en 2004, cuando parecía que ya Green Day había caído en el olvido, fueron capaces de reconectar una vez más con la audiencia joven gracias a "American Idiot", una feroz crítica al gobierno de George W. Bush que vendió por montones. El logro de definir a dos generaciones distintas por medio de trabajos separados es un fenómeno tan raro como un eclipse híbrido.

Green Day fue la banda de mi adolescencia y, técnicamente, la primera banda que amé, por lo que, en su honor, dedicó este pequeño homenaje; sus discos ordenados de peor a mejor (no se incluye "Shenanigans" por ser un álbum de lados B y rarezas). Comencemos:



14. Father of All Motherfuckers (2020)

En 2020 se esparció un rumor (y todavía hay quienes lo siguen creyendo) de que el nuevo álbum de Green Day "Father of All Motherfuckers" fue grabado por obligación contractual y que la banda no le puso empeño alguno porque lo único que querían era poder liberarse de su discográfica. Esta teoría nunca me pareció que tuviera sentido porque existen muchas maneras de cumplir con una obligación y al mismo tiempo entregar un producto de calidad (por ejemplo, un álbum de covers). Lo cierto es que "Father of All" es una completa decepción por motivos diversos empezando por su duración de apenas 26 minutos (lo mínimo para que se le pueda considerar "álbum"), pero esto se le podría perdonar si contuviera buenas canciones, lo cual no es el caso. Quizás el mayor pecado de este disco es no ser memorable, ya que las únicas pistas que se podrían rescatar un poco ("Meet me on the Roof" por ejemplo) son decentes, pero no precisamente geniales. La música se siente ultra procesada, genérica y formulaica, despojada de cualquier tipo de pasión real o creatividad humana.

Además, no se puede pasar por alto la horrenda portada que echa mano del kitsch más insípido, hasta ofensiva resulta por su profanación de la icónica imagen de "American Idiot" (y sí, se supone que esto es punk, no se está para glorificar nada, pero la música en todo caso suena más a spots publicitarios que a algo remotamente punk, entonces estamos atrapados en una especie de contradicción aquí...).



13. ¡Uno! (2012)

La trilogía de álbumes que Green Day publicó en el año 2012 se suele considerar el punto más bajo de su carrera y es fácil ver el por qué. A pesar de que Rob Cavallo fungió como productor (y es quien ha producido sus discos más famosos), da la impresión de que no hubo realmente un proceso adecuado de selección y recorte de material, por lo que Billie Joe Armstrong pensó que todas las canciones que se le venían a la mente eran dignas de ser publicadas... En fin, lo que podría haber sido un álbum muy bueno, terminó en tres álbumes de calidad media. En 2012 Billie Joe cumplía 40 años (al igual que Mike Dirnt y Tré Cool) y resulta inevitable percibir una cierta crisis de la mediana edad en todo lo relacionado a este proyecto, además de que posteriormente saldría a la luz que Armstrong estaba luchando con una adicción a sustancias.

En palabras del propio vocalista, ¡Uno! trataba sobre prepararse para una fiesta (que se llevaría a cabo en ¡Dos! y dejaría secuelas en ¡Tré!), además de que sería un disco de género Power Pop. Con tal descripción tiene sentido que este sea el álbum menos interesante de los tres. Ciertamente, no fue la mejor idea que como primer sencillo se lanzara "Oh Love" una canción perezosa y que se siente como que nunca termina de despegar del todo. Power Pop como tal no es lo que se encuentra aquí, sino el punk rock (o rock a secas) característico de Green Day y, de hecho, el resto de la trilogía suena igual.

¡Uno! no es un disco terrible, pero su escucha se puede hacer algo aburrida debido a que no se siente ningún tipo de peligro o descontrol y su temática tampoco es demasiado llamativa. Eso sí, hay al menos dos grandes canciones que vale la pena rescatar de aquí; "Stay the Night" y "Rusty James".




12. ¡Tré! (2012)

La última parte de la trilogía comparte los mismos problemas de ¡Uno! (relacionados a producción y concepto), pero obtiene calificación extra por traer consigo mayor cantidad de canciones buenas y más variedad de estilos musicales. Además de las reconocibles canciones tipo Green Day, hay espacio para el rock clásico ("Brutal Love"), baladas ("The Forgotten") e incluso una suite ("Dirty Rotten Bastards"). En general, se trata de un disco irregular, con puntos álgidos y otros muy bajos. Un aspecto negativo es que su estructura se siente caótica y deja la impresión de que las canciones debían seguir un orden distinto para fluir mejor. 

Para ilustrar esto se puede tomar como ejemplo el tramo final del tracklist en donde la energética canción "99 Revolutions" queda atrapada entre "Dirty Rotten Bastards" y "The Forgotten" en donde desentona completamente. Si Rob Cavallo hubiera puesto un poco más de atención se habría dado cuenta que "99 Revolutions" es más bien una excelente pista de apertura y que se iba a desperdiciar su potencial si se colocaba como penúltimo track, encima seguida por el drama algo endulzado de "The Forgotten".

Al igual que ¡Uno! este disco peca de poseer una producción demasiado cristalina y perfeccionada, lo cual le resta autenticidad al contenido lírico.



11. 1,039 Smoothed Out Slappy Hours (1991)

Técnicamente, el debut de Green Day fue el disco "39/Smooth" en 1990, pero al año siguiente se publicó este recopilatorio que incluía el álbum completo y los ep´s que se habían lanzado antes. Hoy en día, esta edición es la única que se consigue en el mercado, por lo que, para los efectos, cuenta como el debut de la banda. Este álbum se posiciona bajo en la lista debido a lo que Green Day lograría posteriormente, pero no es un mal disco y de hecho resulta impresionante pensar que Billie Joe era literalmente un adolescente cuando compuso y grabó las canciones que se encuentran aquí (aún no había cumplido los 18 años).

Musicalmente hablando, no es complejo. Casi todas las canciones se montan sobre una base instrumental que es muy similar, pero lo que si resulta llamativo sobre este disco es la gran cantidad de solos de guitarra (sobre todo en los epés), ya que esto no es algo que definiera a Green Day en su etapa más popular... Pero de que pueden hacerlos, pueden. Queda registrado.

Los temas que se tratan son simples; amores correspondidos, amores perdidos, amores imposibles, días de colegio, fumar hierba... La vida promedio de un púber rondando en los pasillos del insti. Canciones de gran calidad compositiva como "1,000 Hours" o "Dry Ice" ya se asomaban y reclamaban su lugar como potenciales clásicos... Que en esencia lo son para fans acérrimos. Slappy Hours puede sentirse algo tosco y sin pulir, pero la energía que destila, la creatividad y el impulso por sobresalir son perfectamente palpables.




10. Warning (2000)

Sin duda alguna, "Warning" es el álbum más divisivo de Green Day. Mientras que con "Father of All" la mayoría de los fans pueden coincidir en que es un chiste de mal gusto y con "American Idiot" pueden coincidir en que se trata de una obra maestra (salvando excepciones claro, siempre habrá opiniones distintas), con "Warning" parecen coexistir dos puntos de vista diametralmente opuestos. Para algunas personas el disco fue decepcionante por alejarse demasiado del sonido clásico de la banda, para otras se trata de una joya infravalorada que merece reivindicación. Siendo objetivo, yo me colocaría en un punto intermedio entre ambas posiciones, pues considero que este es un buen elepé, pero al mismo tiempo tiene algunas fallas que le hunden un poco.

Lo que llama la atención de "Warning" y le dota de personalidad única es que explora estilos musicales distintos al pop punk. "Warning" posee cierto aire folk e incorpora instrumentación nueva como una harmónica en "Hold On", un saxofón en "Jackass" y una mandolina en "Misery". El disco cierra con "Macy´s Day Parade", una melancólica balada introspectiva en guitarra acústica. No obstante, es difícil a veces ignorar el hecho de que muchas de estas canciones suenan a otras ya preexistentes (Waiting/Downtown de Petula Clark, Hold On/I Should Have Known Better de The Beatles, Warning/Picture Book de The Kinks), lo cual da a entender que Billie Joe y compañía estaban evolucionando, pero no de la manera más creativa posible.

El álbum más divisivo definitivamente, pero quizás también el más maduro. Acercándose a la treintena y siendo ya padres de familia, los miembros de la banda cayeron en cuenta de que no podían continuar cantando sobre lo bien que se siente fumar marihuana, tocarse o enrollarse con muchachas rebeldes por el resto de sus vidas. Aunque posteriormente volvieran a caer en dichos tópicos, "Warning" marca la línea, y posiblemente también el paso definitivo a la adultez.




9. ¡Dos! (2012)

¡Dos! es la entrega más fuerte de la trilogía y la que más se siente como un álbum de estudio con lógica en sí mismo. Una introducción acústica de un minuto nos da la bienvenida ("See you Tonight") y nos prepara para 35 minutos de rock que se apagan finalmente con la sentida balada "Amy" (en honor a Amy Winehouse que para ese entonces tenía poco más de un año de fallecida).

Descrito como el momento en que se está desarrollando la fiesta, ¡Dos! ofrece riffs garageros y desenfreno, lo cual lo convierte en un elepé divertido de escuchar, pero no demasiado trascendente (estamos hablando de una fiesta pura y llana, no de una crítica al gobierno o a la sociedad). A pesar de contener dos de las peores canciones que Green Day haya firmado en toda su trayectoria (la rocanrolera "Fuck Time" que posee una letra que da pena ajena y "Nightlife" que resulta ser poco más que un experimento de Hip Hop y que cuenta hasta con una tal Lady Cobra como artista invitada), lo cierto es que el disco se deja escuchar sin demasiados problemas y resulta bastante entretenido.

Es evidente que las canciones de este larga duración fueron concebidas inicialmente para publicarse como el nuevo material de Foxboro Hot Tubs, el proyecto alternativo de Green Day que ya había sacado a la luz su debut en el año 2008. Posiblemente decidieron grabarlas bajo el nombre de Green Day porque sabían que así venderían más, aunque tampoco ayudó demasiado ya que este no es precisamente uno de sus discos más despachados... Quizás una de las canciones que más valga la pena rescatar aquí sea "Lazy Bones", un dramático número en el que Billie Joe habla sobre un colapso mental a raíz de la presión y motivado por el consumo de estupefacientes.




8. Saviors (2024)

La más reciente entrada en el catálogo de la banda es Saviors, que salió a principios de este mismo 2024. A diferencia de "Father of All", el disco precedente, en esta ocasión Green Day regresó a su estilo característico y escribió tracks más confesionales, salpicados esta vez de la madurez que llega con las cinco décadas de vida. Dicho tipo de escritura puede encontrarse por ejemplo en "Dilemma", una canción que aborda directamente el problema de alcoholismo de Billie Joe y de cómo este dejó de ser divertido y terminó provocando sufrimiento a sus seres queridos o en "Father to a Son" en la cual canta sobre lo que implica la crianza de los hijos.

Hay algunas canciones algo tontas también como "One Eyed Bastard" que posee una letra extraña y al parecer no muy trabajada (se siente como que pudieron haberle puesto más empeño al coro...). Este trabajo alterna su tracklist entre rock duro y canciones más suaves, lo cual deja ver que Billie Joe ya no se siente inseguro por mostrar completamente ante el mundo la vulnerabilidad que siempre ha sido parte de su identidad.

A pesar de ser un buen álbum, algunos seguidores se han empeñado en clasificarlo como un clásico moderno, una vuelta absoluta a las raíces o inclusive, un resumen de toda la carrera del día verde, lo cual es algo exagerado y podría llevar a que este álbum se sobrevalore en poco tiempo. Es muy bueno, sí, pero de ninguna manera es una obra maestra.



7. 21st Century Breakdown (2009)

Cuando empecé a escuchar a Green Day en mi adolescencia, los primeros dos álbumes con los que me obsesioné fueron "American Idiot" y este (que por aquel entonces acababa de ser lanzado). Las dos óperas rock hablaban sobre temas con los que me llegué a sentir profundamente identificado como la soledad, la alienación y la hostilidad del mundo moderno. Sin embargo, al haber pasado los años no queda duda alguna que, de ambos álbumes, "21st Century Breakdown" no es el que ha envejecido mejor... Para este álbum la banda decidió seguir la senda trazada por "American Idiot" y crear algo mucho más épico. Eso sí, apuntaron a tanta epicidad que al final se les salió un poco de las manos, de modo que el producto final no fue muy del agrado de los antiguos fans al sentir estos que la banda se había vuelto pretenciosa y completamente corporativa.

"21st Century Breakdown" es un disco ambicioso en dos sentidos; primero en lo concerniente a lo musical, ya que además de punk, se pueden escuchar guitarras acústicas ("Before the Lobotomy", "21 Guns"), guitarra española ("Peacemaker"), baladas con piano ("Last Night on Earth", "Restless Heart Syndrome") y mezclas de estilos en una sola canción como es el caso de la pista homónima cuya estructura recuerda a "Bohemian Rhapsody" de Queen. Por otro lado, el proyecto también fue ambicioso en no solo buscar replicar el éxito de "American Idiot" sino también en engrandecerle al ofrecer una nueva historia que se desarrollaría al fluir las canciones (y con ayuda de los videoclips oficiales); la Historia de Christian y Gloria.

El resultado es desigual. Mientras que musicalmente el álbum es satisfactorio (en su mayor parte), conceptualmente deja que desear. Nunca se termina de comprender bien de que se trata la historia más allá de que cuenta con dos protagonistas y que estos luchan por encontrar su lugar en el turbulento inicio del siglo XXI. Por supuesto que las letras hacen referencia a gran parte de los grandes males de la primera década (desempleo, la religión y la tecnología como herramientas de control de masas, inseguridad ciudadana) y están de hecho bien escritas, bastante bien... El único problema es encontrar el hilo conector que nos permita asociarlas a los personajes que parecen ser tan importantes. 



6. Kerplunk (1991)

El sucesor de "39/smooth" conserva la crudeza del punk subterráneo, pero abriéndose ya un poco más a melodías que conformarían el embrión para que vinieran los futuros hits amigables a la radio. Si nos atenemos únicamente a la producción y al sonido "chatarroso", "Kerplunk" puede fácilmente considerarse como el elepé más punk de Green Day, pero además de ello, está repleto de coros pegajosos, versos tarareables, letras que exudan confusión adolescente... 

"2000 Light Years Away" es quizás la primera canción clásica de Green Day, una que no sonó constantemente en la radio simple y sencillamente debido a que la banda no se encontraba aún firmada por un sello importante que la promocionara. Se incluye también una versión temprana de "Welcome to Paradise", que, desde mi óptica, es incluso más significativa que la regrabación que se hizo para "Dookie", puesto que la canción habla sobre vivir en un barrio de mala muerte, rodeado de delincuentes y vagos. El sonido sin pulir de "Kerplunk" le queda como anillo al dedo. Otra muy buena es: "Who wrote Holden Caulfield?" basada en la novela "El Guardián entre el centeno" (Billie Joe no leía mucho, pero este libro lo cautivó y es fácil ver por qué).

Se dice que "Kerplunk" fue tal éxito a nivel local que la discográfica Lookout Records! (independiente) tuvo problemas para abastecer la demanda de álbumes, y esto tomando en cuenta que la fama se esparció básicamente por el boca a boca, prescindiendo de medios masivos de publicidad y difusión. Si esto último no habla sobre la calidad de Green Day como banda de rock, entonces es difícil determinar qué cosa lo hace.




5. Revolution Radio (2016)

El disco más infravalorado en toda la historia de Green Day, casi nadie habla de él ni parece contener ninguna pieza que sea fácilmente reconocible hoy en día. Para muchos, "Revolution Radio" simplemente no era lo suficientemente interesante para prestarle atención, la banda no estaba experimentando, arriesgándose demasiado ni se estaban ofreciendo hits rompedores... Pero he aquí el detalle, es uno de sus álbumes más concisos en mucho tiempo. Luego de haber probado la grandilocuencia de las óperas rock y álbumes conceptualmente relacionados entre sí, Green Day recolectó la experiencia aprendida de esos proyectos mastodónticos y lo juntó con el estilo de tonada más simple de sus inicios.

Lo que se obtuvo es un larga duración capaz de complacer tanto a fanáticos de vieja data como a recientes (si tan solo estuvieran dispuestos a darle una vuelta...). "Revolution Radio" tiene tanto punk simple poderoso ("Bouncing off the Wall", "Too Dumb to Die") como piezas un poco más elaboradas en varios movimientos ("Forever Now"). Los temas que se tratan en esta ocasión van más acorde a la edad de Billie Joe que aquellos que se exploraron en ¡Uno, Dos y Tré! La nostalgia por los días de juventud recibe un tratamiento más que digno con "Outlaws" y adicionalmente, se tocan nuevas temáticas que para el año 2016 eran de bastante actualidad como los tiroteos masivos ("Bang Bang") y la complicada situación política de los Estados Unidos ("Troubled Times").



4. Dookie (1994)

Ciertamente hubo un antes y un después de "Dookie". La explosión cultural que provocó parece haber sido predicha en su famosa portada. "Dookie" no fue exactamente un disco novedoso (la música punk/pop ya existía desde al menos dos décadas), pero si fue lo que los jóvenes necesitaban escuchar para superar el duelo provocado por la repentina desaparición de Nirvana. En cierta forma, fue terapia catalizadora para una generación entera. Con sus ritmos juguetones y sus letras cargadas de nihilismo y angustia existencial, "Dookie" logró conectar con la juventud de mediados de los 90´s y darle un nuevo norte a seguir en medio del vacío que consumía la industria musical en ese momento...

Este escatológico ejercicio creativo nació de un momento muy especial en la vida de sus creadores... Tener 21 años, mucho que decir y ganas de hacerlo era un comienzo excelente, la experiencia adquirida en los años de la Lookout! era un plus maravilloso y la libertad de no encontrarse atados aún a una familia ni obligaciones fuertes era el impulso definitivo. El primer single de esta placa fue "Longview", un tema sobre estar de vago en casa, fumar porros, quejarse de que tu madre tiene un trabajo, masturbarse... Un comentario nada importante en realidad, pero muy significativo para un Don Nadie (que curiosamente resulta ser comprador potencial) al que nadie parece tomar en cuenta nunca.

Aparte de eso, "Dookie" contiene odas a relaciones disfuncionales ("Pulling Teeth"), al cansancio de existir ("Burnout"), a salir del armario ("Coming Clean") y a la mala salud mental ("Basket Case"). Es una perfecta cápsula del tiempo, tanto de su era como de la temprana adultez, pero también es un trabajo atemporal.

El motivo de que "Dookie" no se encuentre en los tres primeros lugares de la lista es que a pesar de lo que significó en su momento y de su gran calidad, no es un disco perfecto y se nota que Billie Joe aún no estaba en la cúspide de su faceta como escritor.


3. Nimrod (1997)

"Nimrod" fue el momento específico en que Green Day comenzó a evolucionar musicalmente. Luego de darse cuenta que, habían tocado el techo en lo referente al pop punk con "Insomniac" y que estaban aún vivos y jóvenes, concluyeron que la única dirección a la que podían moverse era hacia adelante. Esto implicó que, aunque siguieron profundizando en la etiqueta que la industria les había colocado, se interesaron también en nuevas corrientes como el Ska ("King for a Day"), el Hardcore ("Take Back"), el surf ("Last Ride In"), el uso de violines ("Hitchin a Ride") o por primera vez, el uso de la guitarra acústica (el hit del disco, "Good Riddance".

Hubo sencillos oficiales, claro ("Nice Guys Finish Last", "Redundant"), pero muchas de las canciones de esta placa son tan memorables que podrían haber funcionado también perfectamente como singles si se les hubiese concedido la oportunidad ("Scattered", "The Grouch", "Worry Rock", "Walking Alone"). También hubo maduración en el contenido de las letras, citando cada vez menos el desenfreno de la adolescencia y enfocándose más en problemas de la vida adulta (matrimonio, paternidad, consumo de alcohol visto como una problemática, etc.).

Realmente, lo único que frena a este disco de estar en una posición más alta es que tiene un poco de relleno... Algunos tracks particulares como "All the Time" o "Uptight" no aportan nada realmente interesante y podrían considerarse descartables. Si a Nimrod se le hubieran recortado 10 minutos de duración de sus 49 totales pudo haber sido perfecto.




2. Insomniac (1995)

En 1995 y a pesar de sentirse abrumados por el peso de la fama, Green Day decide continuar con su carrera y publica el sucesor de "Dookie", "Insomniac". Desde su misma concepción, no se estaba buscando repetir una explosión de popularidad, sino más bien, sacudirse de encima a toda la gente falsa que de repente se proclamaba "fan de Green Day" a pesar de solo conocer sus canciones más sonadas por medio de MTV. No solo eso, el dardo también iba dirigido a aquellas personas que fueron leales a la banda durante sus primeros años para posteriormente retirarle su apoyo una vez que alcanzó la fama. En pocas palabras, un álbum hecho sin la intención de complacer a nadie, por lo que técnicamente, se trata de lo más punk de una banda a la que siempre se le ha criticado ser falso estandarte de tal movimiento cultural y social.

En esta ocasión, Billie Joe decidió ser lo más sincero posible y dar forma a retorcidas ideas que pululaban por su mente, aunque tal vez no fueran del agrado del público. Ya en "Dookie" había nihilismo, pero en "Insomniac" fue llevado al extremo... Dientes podridos por el consumo de metanfetamina ("Geek Stink Breath"), desencanto hacia la vida misma ("Armatage Shanks", "Stuck with Me"), ataques de pánico ("Panic Song"), el hartazgo por la incapacidad de dormir a raíz del cuido de un bebé ("Brain Stew") o la historia de un chico que espera pacientemente a que sus padres mueran para quedarse con una jugosa herencia ("Brat") ... Los temas de las letras mostraban lo peor del ser humano, pero curiosamente, la música seguía siendo en parte popera y quizás esto sea el gran acierto de "Insomniac". El disco es un colapso personal para Billie Joe, pero uno musicalizado perfectamente, uno que no se siente como el simple cumplimiento de una obligación, uno que destila honestidad... Un álbum pasivo (música) - agresivo (letras) por definirlo de algún modo.


1. American Idiot (2004)

Dos palabras: Obra maestra. "American Idiot" es la cúspide de Green Day y al mismo tiempo, una reinvención. Cuando Billie Joe y compañía comprendieron que ya se estaban repitiendo a sí mismos y que estaban rascando el fondo de la lata, salieron de la burbuja en que se encontraban, miraron alrededor y se toparon con un mundo en llamas. En 2004, la realidad post 9/11 parecía el final de todo, pero agregado a eso, estaba uno de los responsables de todo el caos y la confusión queriendo postularse de nuevo para el puesto. Un ejercicio de cinismo absoluto.

George Bush era maligno, pero tenía el apoyo de mucha gente. Green Day era una banda de rock famosa, pero en su momento bajo. Veinte años después, lo que la banda tenía que decir en aquel entonces sigue resonando conmigo mientras que la figura de Bush se encuentra aún anclada a su época en cierta forma...

Pero había más... El odio incendiario hacia el actual presidente de los Estados Unidos resultó ser el pistoletazo de partida para algo mucho más grande. Billie Joe comenzó a escarbar en su subconsciente y, con ayuda de recuerdos algo difusos, dio forma a una historia coherente que se plasmaría en este plástico. El relato del "Jesús de los suburbios", el que se sentía atrapado, limitado y aplastado por la vida promedio americana. Un día ve las mentiras en la televisión y se da cuenta que debe de hacer algo al respecto... Como huir hacia la ciudad y buscar su propia identidad, aunque ello conlleva deambular por callejones de perdición ("Boulevard of Broken Dreams") y adoptar identidades falsas ("St. Jimmy").

...La cual no encuentra. Jesús está convencido de que aceptar empleos de mala muerte es el camino que seguir para ser alguien... Pero no. Lucha constantemente con sentimientos de soledad, de pérdida, de adicción y así hasta que encuentra a alguien que le da sentido momentáneo a su vida; una misteriosa chica sin nombre ("Whatsername"), una que parece inalcanzable al principio, confusa en el intermedio y completamente explosiva al final. Una que llora, grita y no le encuentra el sentido a nada...

American Idiot es perfecto de principio a fin, cada canción es especial y se escucha con gusto. Su impacto en mí fue tan grande que prácticamente definió mi gusto musical. Al tener 17 años, carecer de norte en la vida y estar sumido en el desinterés y la confusión, lo que se quiere escuchar son historias como la que American Idiot relata...

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