El último mes ha sido una gran página en blanco sobre mi vida, o bueno, quizás esa no sea la mejor descripción… Se puede decir que algunos garabatos y letras ininteligibles también se han dibujado encima. El punto es que en estos días recientes me he encontrado a mí mismo naufragando en un oscuro océano mental de duda, incertidumbre y confusión. He pasado las tardes deambulando por la ciudad y explorando sus rincones menos conocidos con la esperanza de encontrar alguna pista o catalizador que me ayude a entender el motivo por el cual me comporto de esta manera…
Algunos días simplemente salgo y le doy la vuelta a la
manzana, otros voy hasta el centro y finjo interés en lo que ofrece el
conglomerado citadino… Cafeterías, zapaterías, barberías, librerías,
panaderías, lavanderías, heladerías… A veces siento que esas “ías” describen
perfectamente lo que es la monotonía sofocante de una vida vacía y reconozco el
potencial que tienen de instaurarse en la psique de una persona común e irla
carcomiendo de a pocos.
En fin, esto solo lo digo porque de veras siento que diciembre ha sido un mes en alta mar. Cuando no salgo a caminar para despejar mi mente, me pongo a divagar y a recordar… Pero no se puede vivir de esto. Los recuerdos son representaciones personales de momentos que ya no existen, tan solo eso. En mi caso, tengo miles de recuerdos con los cuales lidiar, pero el más importante de todos ahora mismo, el que me podría salvar o condenar resulta ser un enigma… Una mancha en mi hoja de vida personal o un agujero negro… Una salida de emergencia hacia la liberación completa, indiscutible, satisfactoria… Eso, es un recuerdo inconcluso.
Y bueno, aquí estoy yo, el desempleado, el del cuarto de siglo y un poco más, ese que no termina de arrancar… Pero soy buen tipo, o al menos así me percibo a mí mismo. Es lo que puedo concluir de mi autoanálisis, aunque estoy seguro de que no significa gran cosa... Definitivamente no soy una persona común, pero tampoco soy lo suficientemente especial para escribir, componer o dirigir… Solamente soy un tipo como cualquier otro que busca ganarse unas monedas para comprarse el almuerzo y tal vez, un refresco de acompañamiento… O tal vez me estoy malinterpretando a mí mismo, a estas alturas ya no lo sé.

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